lunes, 20 de abril de 2009

Historia

HISTORIA



Dijo Dios a Josué: "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas" (Josué 1 :9)
La obra del Movimiento Cristiano y Misionero en la ciudad de Comodoro Rivadavia tuvo sus inicios en la década de los años sesenta. Por entonces un pequeño número de fieles comenzaron a reunirse bajo la conducción del hermano Juan Villarroel en una precaria capillita en la ladera del cerro Chenque. Aunque no se registran con exactitud los acontecimientos ocurridos en ese período, se sabe que el hermano a cargo de la obra, hermano Villarroel decide trasladarse a Chile, ocupa su lugar en forma transitoria el joven pastor Abelardo Cabrera, en aquel momento compañero de discipulado del pastor Hernán Pérez, en la ciudad de Puerto Deseado. Su permanencia en la ciudad se limitó a apenas unos pocos meses, lapso que demoraron los trámites de documentación del pastor Pérez en la ciudad de Río Gallegos.
Hernán Pérez llega a Comodoro Rivadavia a fines del año 1966 y se hace cargo de la obra. El hermano Abelardo Cabrera deja la ciudad y se dirige hacia el norte del país, y luego de permanecer un tiempo en la ciudad de Pocitos, provincia de Salta, se instala en Yacuiba, Bolivia, transformándose en uno de los líderes del Movimiento en dicho País.
Es entonces con el inicio del año 1967 que se comienza a gestar la visión de la obra del Movimiento Cristiano y Misionero en Comodoro Rivadavia que alcanza su máxima expresión en nuestros días.
Los comienzos no pudieron ser más austeros. Una simple y pequeña casillita prefabricada sirve como local para la reunión de la incipiente congregación. Una sencilla capillita ubicada en la ladera del cerro Chenque, a metros de la unión de las calles Alvear y Alem, en el barrio Pietrobelli fue testigo de la entrega absoluta de aquellos primeros integrantes de nuestra familia. Tiempos de necesidades y sacrificios. Sin servicio eléctrico, sin gas natural, sin agua corriente, el piso de tierra y la inmensidad de la Patagonia fueron marco indisoluble de ese mover espiritual en los corazones de nuestros primeros hermanos. Vienen a la memoria los apellidos de las primeras familias que se reunían en esos años: Levill, Broca, Díaz, Tirucán, Nauto, entre otras. También se recuerda a nuestro hermano Remigio Ignacio, uno de los primeros jóvenes y también primer discípulo de la obra en nuestra ciudad y actual pastor de la iglesia de Puerto Madryn.
El 30 de setiembre del año 1968 el pastor Hernán Pérez contrae matrimonio con la hermana Cristina del Busto, joven misionera oriunda de la ciudad de Mar del Plata quien había sentido en su corazón la carga por esta región austral del país. De este modo y casi simultáneamente comienza a crecer en forma paralela la obra del Señor y la familia pastoral.
Conscientes de la necesidad de dar a conocer la Palabra del Señor y con una firme convicción de que los tiempos de Dios se remiten a la necesidad imperiosa y urgente de salvar almas y aconsejados por el pastor Samuel Sorensen, fundador del Movimiento, se organiza la Primera Convención Regional en Comodoro Rivadavia, que se lleva a cabo durante los días 10 y 4 de mayo del año 1969, en las instalaciones del club Gimnasia y Esgrima de la calle San Martín, con la participación como principal orador del mismo pastor Sorensen.
Unos meses después de este .importante acontecimiento, la pequeña congregación se traslada a un local prestado, de muy pequeñas dimensiones (7 x 5 metros), ubicado en la calle Misiones entre Alvear y Alem. Es en este sitio donde comienza a crecer la visión de expansión de la obra, por lo que se considera necesario el asentamiento en un lugar estratégico de la ciudad. Por ese entonces ya se habían agregado a la hermandad las familias Rogel y Catalán.
Surge entonces la posibilidad de ocupar un terreno perteneciente al hermano Julio Broca ubicado en el pasaje Paraná al cuatrocientos, en el Barrio José Fuchs.
Por ese tiempo se comienza a organizar una cruzada evangelística que se lleva a cabo en la Sociedad Rural, los días 6 al 18 de enero de 1970, con la participación del pastor Oscar Daruich.
Esta Gran Cruzada de Fe culminó con un éxito tremendo, una multitud se dio cita cada día para recibir el mensaje de salvación de parte de Dios. Los frutos obtenidos en dicha campaña rápidamente se transformaron en la base y el sustento de la obra ya instalada definitivamente en Comodoro Rivadavia. Las familias Ojeda, Rua, Rodríguez, Remolcoy, Bello, Luján, Musso, Valdéz, Cárdenas, Fuentes, Villegas, Miyapán y la familia del actual pastor de la iglesia de Sierra Grande: Rudesindo Segundo Pérez.
El día posterior a la finalización de esta cruzada, domingo 19 de enero, la iglesia se reúne en el terreno de la calle Paraná 421 y celebra el primer culto que, por supuesto, se efectúa al aire libre, ya que en el predio no había ningún tipo de construcción. En los días posteriores se procede al traslado de la antigua capilla que había sido escenario silencioso de las primeras reuniones en el barrio Pietrobelli y se la instala en el terreno baldío.
"El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos..." (Nehemías 2:20)
En el mes de mayo de 1970 se comienza a construir la nueva casa de Dios. Bajo la dirección del joven pastor se inicia la tarea de levantar el templo, cuya etapa inicial se completa unos meses después, precisamente en noviembre del mismo año, cuando finaliza la construcción de la mitad del salón del actual templo de la calle Paraná. Entrega absoluta es el denominador por excelencia que caracterizó a nuestros hermanos de aquella época. Dedicación total, sacrificio extremo y confianza completa en nuestro Redentor fueron los pilares que llevaron a la culminación de la obra en el año 1974. Posteriormente, con el transcurrir de los años, se fueron agregando al edificio original la casa pastoral y el resto de las instalaciones de la actual estructura.
Paralelamente a estos adelantos edilicios, la congregación iba creciendo y familias se iban integrando a la obra de Dios. Esto determinó que se tomaran otras responsabilidades y con una nueva visión la iglesia comenzó a expandirse
A mediados de los años 80, la hermana Cristina sintió la necesidad en su corazón de apartar a las hermanas para orar y viendo el crecimiento numérico del grupo fue necesario designar a hermanas fieles para que cada una de ellas dirigiese grupos de oración distribuidos en los diferentes barrios de la ciudad. Esta experiencia fue asimilada y dio como resultado la creación de los grupos familiares que comenzaron a reunirse semanalmente en los distintos barrios.
"Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos" (Hechos 2:47)
A partir de este tiempo la iglesia comenzó a crecer en forma constante y permanente. Se hizo manifiesto el crecimiento en el grupo de jóvenes y su participación en las actividades de la iglesia.
Con este aumento progresivo fue necesario trasladar las reuniones dominicales a lugares más amplios, debido a que las instalaciones comenzaron a ser insuficientes para albergar a la cantidad de fieles que domingo tras domingo se congregaban para escuchar la palabra de Dios y entregar sus vidas al Señor.
Durante los años noventa se realizaron reuniones en el Teatro Español y posteriormente en el Cine Coliseo. y esto ocurrió por varios años. Promediando los años noventa la cita dominical tuvo lugar en los salones de distintos colegios. Primero fue en la Escuela N° 13, a cuadras del Templo y luego en el gimnasio de la Escuela N° 711, donde también se desarrollaba la actividad de la Escuela Dominical.
Fue evidente contar con una estructura propia, cuya envergadura satisficiera las demandas que el crecimiento de la iglesia ocasionaba.
"...trae madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová." (Hageo 1 :8)
La visión de los siervos del Señor tiene acogida en la congregación con gran entusiasmo. En 1983 se solicita el terreno fiscal en donde se emplazaría el nuevo Templo. El mismo es adjudicado en una zona periférica de la ciudad, corría el año 1987. Diez años después del pedido de las tierras se comienza la tarea de construcción del templo. Un nuevo espíritu, un ánimo recobrado y trabajo caracterizó al pueblo de Dios en esta etapa. Nuevamente bajo la firme dirección del pastor se fueron ejecutando cada tramo de la casa de Dios. Eran otros tiempos, otras necesidades, otras pruebas, pero el mismo llamado de Dios a trabajar intensamente, con un mismo espíritu, unánimes en el servicio para nuestro Señor. Fue un tiempo de sacrificio en el cual la realidad se confrontó con lo sagrado y la fe y la confianza en nuestro Dios se hizo manifiesta en cada uno de los hermanos.
Hoy, las puertas del Tabernáculo de la Fe se abren para 'que la comunidad de Comodoro Rivadavia pueda venir en busca del Señor y encuentre salvación para su vida y para que el pueblo de Dios, ese linaje escogido, ese real sacerdocio, esa nación santa, ese pueblo adquirido por Dios anuncie las virtudes de aquel que lo llamó de las tinieblas a su luz admirable y pueda alabar Su Nombre, y darle gracias por la sobre- abundancia de sus bendiciones y decimos amén!
HERNÁN y CRISTINA PÉREZ

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